Agustina Maldonado en breve diálogo con Deporte Capìtal precisó que “siempre se sueña con jugar en la selección Mayor y llegar a Europa”.
Agustina estuvo en el juego que sostuvieron esta tarde All Boys y el Deportivo Mac Allister. De fugaz paso por esta ciudad capital visitando a familiares y amigos, la máxima exponente del futbol femenino provincial, que hizo historia con esa conquista de penal ante Venezuela para clasificar al mundial sub 17, dialogó brevemente con esta hoja digital.
-¿Cómo resumiría este progreso tan acelerado que has tenido en tu carrera deportiva?
-Creo que fue un proceso muy lindo, hermoso, donde fui acompañada por personas muy importantes en mi vida y que solo tengo agradecimiento para con ellas. Desde que empecé a jugar en All Boys a los seis años, con varones, luego la formación del femenino y de un día para otro ir a otra provincia, lejos de tu familia, con 16 años es un cambio muy grande en la vida para cualquiera. A mí me tocó hacerlo y gracias a la gente que me rodea me resultó más fácil; el presente que estoy viviendo ahora es un sueño estar jugando en la primera de River y en los seleccionados nacionales; es algo que siempre soñé.
-La gran parte es toda tuya y dice también de tu fortaleza mental?
-Bueno, pero esas personas son un pilar en mi vida, mi familia, entrenadores, la parte de nutrición, del gimnasio que son personas que no se ven pero siempre están y cada día que pasa sacan una versión mía mucho mejor.
-Te resultó fácil acomodarte en los puestos, porque jugaste atrás, en el medio. ¿Dónde te sentís mejor?
-Desde que empecé a jugar al fútbol siempre me sentí mejor en el medio, más suelta, pero una de mis características es la facilidad de adaptarme a las diferentes posiciones y no tengo problemas en hacerlo en caso de que se necesite.
-¿Tu proyección está mirando Europa?
-Uno siempre sueña con llegar a Europa y por supuesto estar en la selección mayor.
¿Llegaste y ya partís de vuelta?
Tuvimos este fin de semana libre por fecha FIFA, llegué ayer a la tardecita y mañana a la noche (domingo) regreso a Buenos Aires.