En su reducto, el auriazul no dejó dudas: resultó contundente. De movida quedó en claro que velocidad y espacio cristalizaba uno y otro equipo.
A los tres minutos, Federico Ihitsague, de cabeza _luego de un rebote_ abrió la cuenta.
A los 19 emergió el goleador. Jerónimo Gutiérrez por el segundo palo usufructuó un centro desde la izquierda, y también de cabeza, estampó el primero de su cuenta personal y segundo para el local.
Furch tuvo el descuento a los 28 pero su disparo desde inmejorable ubicación se retiró por sobre el horizontal.
Esa búsqueda se dio cuatro minutos cuando el central Lautaro Villafañe sorprendió penetrando por izquierda y su remate cruzado _pese al intento de Altolaguirre por rechazar_ se anidó en el fondo de las mallas.
Los visitantes y su público reclamaron cuatro penales. Y algo de razón tenían, al menos en dos de ellos.
En el complemento, a los 10 minutos, Gutiérrez se movió de izquierda a derecha _a la altura del vértice del área grande_ y su remate (como indica el libreto) la mandó por arriba, combado, para incrustarse en el ángulo superior izquierdo del arquero que nada puso hacer ante la precisión del impacto. Golazo y 3 a 1.
A los 23, el mismo jugador “finteó” del centro hacia la derecha, y con disparo cruzado, abajo, al segundo parante, registrar luego que el balón diera en la base del poste y recorriendo hacia el otro, terminara adentro.
El quinto, lo cristalizó Hernán Altolaguirre al capitalizar un centro desde la derecha, y de cabeza establecer el cierre del marcador. Fue 5 a 1 y aún pudo estirarse esa diferencia.